Escuchamos
La primera conversación puede ser en la oficina, por teléfono o por videollamada. Queremos saber qué tienes, qué te preocupa y qué no podrías permitirte perder. Partimos de tu situación concreta.
NUESTRA FORMA DE TRABAJAR
El método es sencillo y no cambia según el seguro: primero entender, luego proponer y después seguir contigo.
PASO A PASO
La primera conversación puede ser en la oficina, por teléfono o por videollamada. Queremos saber qué tienes, qué te preocupa y qué no podrías permitirte perder. Partimos de tu situación concreta.
Buscamos, entre las compañías con las que trabajamos, la opción que mejor encaja con tu caso y con tu presupuesto. Si ya tienes póliza, empezamos por revisarla para no duplicar coberturas ni dejar huecos.
Antes de firmar repasamos contigo qué cubre la póliza, qué no y cuánto pagarías tú en caso de siniestro. Si algo no queda claro, lo volvemos a explicar.
Si pasa algo, llámanos o escríbenos cuanto antes. Te decimos qué hacer, te ayudamos con el parte y hacemos el seguimiento con la compañía hasta que el asunto se resuelve.
Las renovaciones son buen momento para comprobar si la póliza sigue encajando: una mudanza, un hijo, un coche nuevo, un negocio que crece. Ajustamos la cobertura a cómo ha cambiado tu vida.
LA LETRA PEQUEÑA, BIEN CLARA
Que la cantidad se corresponda con el valor real de lo que proteges. Si el capital es insuficiente, la indemnización también lo será.
Lo que la póliza no cubre. Es mejor saberlo antes de necesitarlo.
La parte del daño que pagas tú. Una franquicia más alta suele abaratar la prima, siempre que puedas asumirla sin problema.
Los plazos de espera antes de que una cobertura entre en vigor y los topes máximos de indemnización.
EL SIGUIENTE PASO
Cuéntanos tu caso. La primera conversación no te compromete a nada.